Verosímil
Tirando de los delicados hilos de la vida,
Se hallan lo imaginario y lo real,
Para, con destreza, crear un tributo necesario,
A todas aquellas experiencias que alguna vez fueron son y serán.
El tapiz, en su esplendor, se extiende por toda la cámara,
Ofuscando con colores inefables cualquier tesoro mundano y transcendente.
De este, se oyen voces que desgarran y gritos que acarician,
Desorientando al entendido en su búsqueda incesante por lo que podría ser una esencia única.
Pero, aquí, no es lugar para preguntas curiosas u observaciones eficaces,
Puesto que los hilos que se entrelazan en este baile celestial,
Muestran el toque atemporal del amor de una vida,
Y la futilidad inducida que se encuentra en el corazón de la existencia.
El origen de tal misterio recorre siempre a la inexactitud de lo vivenciado,
¿Puesto que quien de los dos tejedores será el que detiene la verdad del tiempo?


Bonita reflexión.
Gracias por este escrito. Me ha gustado mucho.